lunes, 17 de febrero de 2014

La muerte silenciada

Este es un trabajo que realice esta semana para mis clases de Psicología de la Salud. Os dejo el enlace del video que nos pusieron en clase y a continuación el trabajo:

Video/Documental: http://www.youtube.com/watch?v=o9dL7bp3jjs


La muerte silenciada

 

La OMS define el suicidio como “un acto con resultado letal, deliberadamente iniciado y realizado por el sujeto, sabiendo o esperando su resultado letal y a través del cual pretende obtener los cambios deseados”. Por otro lado el parasuicidio lo define como “un acto sin resultado fatal mediante el cual, sin ayuda de otros, una persona se autolesiona o ingiere sustancias con la finalidad de conseguir cambios a través de las consecuencias actuales o esperadas sobre su estado físico”.

Se trata de un término que proviene de dos vocablos latinos, sui y cidium, que vendrían a significar matarse a sí mismo. Se calcula que cada año se cometen 900 000 suicidios. Esto significa una muerte cada 40 segundos. El suicidio se encuentra entre las tres primeras causas mundiales de muerte en personas de 15 a 44 años.

Entre las conductas que pueden ser un indicador de un suicidio inminente, aparecen los deseos de muerte que pueden ser expresados con frases como “mi vida ya no tiene sentido” o “no encuentro un motivo para vivir”, además de la incapacidad de descargar las angustias, el agotamiento de la vida social, el comportamiento impulsivo y la introversión acentuada.

Los dos últimos síntomas son claramente opuestos entre sí. En el caso del comportamiento impulsivo se suele asociar a personas de carácter fuerte y aparente seguridad en sí mismas, mientras que en la introversión acentuada las personas sienten que no son dignas de la atención o el cariño de los demás. Analizando profundamente a una persona, todas estas suposiciones pierden peso, ya que se alcanza un nivel de complejidad que siempre termina llevándonos al mismo punto: la infancia.

Antes de la pubertad, tanto el suicidio como la tentativa son excepcionales, posiblemente debido a la inmadurez cognitiva que dificulta la ideación del plan y su ejecución y a que algunos niños pueden no apreciar el suicidio como un hecho irreversible. Sin embargo, aumentan en la adolescencia asociados a la presencia de comorbilidad, especialmente trastornos del estado de ánimo y abuso de tóxicos.
 
 

 

Se estima que las dos terceras partes de quienes se quitan la vida sufren depresión y que los parientes de los suicidas tienen un riesgo más elevado (hasta cinco veces más) de padecer tendencias al respecto. El padecimiento psíquico más común es la depresión.

La presencia de sintomatología depresiva aumenta el riesgo en ambos sexos y se observa que los trastornos depresivos están presentes en el 49%-64% de los adolescentes que se suicidan y que es la patología más prevalente. Muchos estudios concretan que la depresión mayor incrementa el riesgo de suicidio hasta 12 veces, especialmente si la desesperanza es uno de los síntomas.

En cuanto a otros tipos de trastornos asociados hay autores que han asociado la conducta suicida con la esquizofrenia, con el trastorno bipolar, con trastornos de la personalidad (eje II) y con ciertos rasgos de esta (autoestima, impulsividad, ira y agresividad).

Sin embargo, el factor más determinante del suicidio es que la persona haya hecho un intento previo, sobre todo en el caso de los varones. Algunos estudios ponen de manifiesto que aproximadamente el 50% de los adolescentes que llevan a cabo un intento de suicidio serio han cometido al menos un intento previo.

Por otro lado, en el caso de adolescentes, sufrir bullying o acoso escolar es predictor de ideaciones y conductas suicidas.

Debido a la situación económica actual por la que atraviesa el país, según las últimas cifras del INE, los casos de suicidio crecieron en España un 11,3% con respecto a 2011, y desde 2007 son la principal causa de muerte no natural, llegando a los 3.539 casos, la cifra más alta desde que se recogen estas estadísticas en España, hace más de 100 años. Son datos realmente alarmantes, sin embargo los medios de comunicación no hacen eco de ellos.

Durante años se ha mantenido la idea de que informar sobre los casos de suicidio producía un efecto imitación que era deber de los medios evitar. En parte, esta tesis se basa en la famosa ola de suicidios –se dice que hasta 2.000 jóvenes se quitaron la vida– que se desencadenó en la Europa del siglo XVIII tras la publicación de la novela de Goethe Las desventuras del joven Werther.

Referente a este tema hay muchos estudios, pero me ha llamado la atención uno en concreto, “Estudio de la imitación como factor de riesgo para ideación suicida en estudiantes universitarios adolescentes”. Este estudio apoya la idea de que los adolescentes con aislamiento social, trastornos de ansiedad y uso de sustancias psicoactivas tienen mayor riesgo de imitación si el suicidio lo comete un amigo. La imitación desempeña de esta manera un papel importante como factor de riesgo en algunos grupos de adolescentes, principalmente cuando hay coexistencia de trastornos psiquiátricos.

No obstante, yo estoy en contra de que se oculten este tipo de noticias. La imitación en sí misma no es ni buena ni mala. La mayoría de las cosas que hacemos en la vida las hemos aprendido imitando a otros, el problema es a quien tomamos como modelo a imitar.

Me ha llamado la atención como en el documental hablan del suicidio en ciertos momentos como trastorno mental transitorio. Este término es muy conocido ya que desde hace un tiempo se ha puesto de moda, en muchos casos de asesinato, por ejemplo. El trastorno mental transitorio es aquella situación en la que un individuo, previamente sano, tiene una alteración de su conciencia o de su voluntad que le llega a anular y que pasado esta situación vuelve a recuperar la normalidad.

A mi entender el suicidio no estaría considerado como un trastorno mental transitorio, entre otras cosas porque la persona que se va a quitar la vida es consciente de lo que está haciendo. Hay una intencionalidad, y una preparación del acto suicida, tiene premeditación y alevosía. Por otro lado antes de cometer el acto no podríamos considerarlos personas “normales” porque como hemos señalado anteriormente muchos de ellos tienen sintomatología depresiva. Y por otro lado ¿hasta qué punto vuelven a la normalidad? Una persona que ha intentado quitarse del medio, ¿cómo puede llegar a sentirse normal de nuevo?. Me parecen cuestiones muy difíciles.

Otro concepto que me ha llamado la atención y sobre el que he querido investigar un poco es el tema del arrepentimiento. Las personas que se han intentado quitar la vida no siempre muestran sentimientos de arrepentimiento, muchos de ellos sientes frustración por no haber podido llevar a cabo su plan. Son estos últimos los que posiblemente realicen otro intento de suicidio porque no sienten ninguna culpabilidad, únicamente ven su propio fracaso.

Otro término que me llamo la atención fue el de suicidio asistido, popularmente conocido como eutanasia. Se trata de la acción u omisión que acelera la muerte de un paciente, con su conocimiento o sin él, con la intención de evitar sufrimientos.

Referente a este tema hemos tenido mucha polémica, sobre si debería ser legal o no, y según tengo entendido de momento no es legal, a no ser que la persona esté sufriendo mucho y no pueda mantenerse atado a la vida, que lo mantenga una maquina. En este caso no lo consideraría un suicidio, porque son personas terminales, y por ello no creo que sea comparable a un suicidio normal. Únicamente están evitándoles sufrir adelantándoles el momento de morir.

Finalmente es interesante concluir añadiendo posibles medidas para reducir el riesgo tanto a nivel comunitario como a nivel nacional. La OMS nos propone las siguientes:

·         reducir el acceso a los medios para suicidarse.

·         tratar a las personas con trastornos mentales, y en particular a quienes padecen depresión, alcoholismo o esquizofrenia.

·         seguimiento de los pacientes que han cometido intentos de suicidio.

·         fomentar un tratamiento responsable del tema en los medios de comunicación.

·         formar a los profesionales de la atención primaria de salud.


Con estas pautas seguramente no se reduzcan los intentos de suicidio, pero seguramente estemos más preparados para prevenir que los intentos se lleven a cabo.

Por otro lado, aparte de la cantidad de información que tenemos en la red, las comunidades autónomas suelen tener servicios a disposición de la ciudadanía que requiera ayuda para este y otros temas. Por último me gustaría mencionar que la Consejería de Sanidad ha editado la guía de autoayuda 'Prevención del suicidio. ¿Qué puedo hacer?', dirigida a personas afectadas por ideas suicidas, a las que trata de dar información "veraz y objetiva" sobre esta conducta así como los pasos para crear un "plan de seguridad establecido por el propio paciente".

lunes, 30 de diciembre de 2013

Charles Darwin y la teoria de la evolución

Como ya comente en el post anterior, me gustaría dedicarle una entrada a hombre pionero en su época. Charles Darwin es, sin lugar a dudas, uno de los científicos más influyentes de los tiempos modernos y su teoría sobre la evolución de las especies señala un antes y un después en la historia de la ciencia.

Nació en Sherewsbury el 12 de febrero de 1809.  Ya desde la infancia dio muestras de un gusto por la historia natural que él consideró innato y, en especial, de una gran afición por coleccionar cosas (conchas, sellos, monedas, minerales).




En octubre de 1825 Darwin ingresó en la Universidad de Edimburgo para estudiar medicina por decisión de su padre. Sin embargo Darwin no consiguió interesarse por la carrera, de modo que, al cabo de dos cursos, su padre, dispuesto a impedir que se convirtiera en un ocioso hijo de familia, le propuso una carrera eclesiástica. Tras resolver los propios escrúpulos acerca de su fe, Darwin aceptó con gusto la idea de llegar a ser un clérigo rural y, a principios de 1828, después de haber refrescado su formación clásica, ingresó en el Christ's College de Cambridge.

Pero en Cambridge, como antes en Edimburgo y en la escuela, Darwin perdió el tiempo por lo que al estudio se refiere, a menudo descuidado para dar satisfacción a su pasión por la caza y por montar a caballo.
 
Más que de los estudios académicos que se vio obligado a cursar, Darwin extrajo provecho en Cambridge de su asistencia voluntaria a las clases del botánico y entomólogo reverendo John Henslow, cuya amistad le reportó «un beneficio inestimable» y que tuvo una intervención directa en dos acontecimientos que determinaron su futuro: por una parte, al término de sus estudios en abril de 1831, Henslow le convenció de que se interesase por la geología y le presentó a Adam Sedgwick, fundador del sistema cambriano; por otra parte, lo que es aún más importante, fue Henslow quien le proporcionó a Darwin la oportunidad de embarcarse como naturalista con el capitán Robert Fitzroy y acompañarle en el viaje que éste se proponía realizar a bordo del Beagle alrededor del mundo.
 
El 27 de diciembre de 1831 el Beagle zarpó de Davenport con Darwin a bordo y dispuesto a comenzar la que él llamó su «segunda vida», tras dos meses de desalentadora espera en Plymouth, mientras la nave era reparada de los desperfectos ocasionados en su viaje anterior, y después de que la galerna frustrara dos intentos de partida. Durante ese tiempo, Darwin experimentó «palpitaciones y dolores en el corazón» de origen más que probablemente nervioso, como quizá también lo habrían de ser más tarde sus frecuentes postraciones.



 
 
El objetivo de la expedición dirigida por Fitzroy era el de completar el estudio topográfico de los territorios de la Patagonia y la Tierra del Fuego, el trazado de las costas de Chile, Perú y algunas islas del Pacífico y la realización de una cadena de medidas cronométricas alrededor del mundo. El periplo, de casi cinco años de duración, llevó a Darwin a lo largo de las costas de América del Sur, para regresar luego durante el último año visitando las islas Galápagos, Tahití, Nueva Zelanda, Australia, Mauricio y Sudáfrica. Durante ese período su talante experimentó una profunda transformación. La antigua pasión por la caza sobrevivió los dos primeros años con toda su fuerza y fue él mismo quien se encargó de disparar sobre los pájaros y animales que pasaron a engrosar sus colecciones; poco a poco, sin embargo, esta tarea fue quedando encomendada a su criado a medida que su atención resultaba cada vez más absorbida por los aspectos científicos de su actividad.
 
El estudio de la geología fue, en un principio, el factor que más contribuyó a convertir el viaje en la verdadera formación de Darwin como investigador, ya que con él entró inexcusablemente en juego la necesidad de razonar.
 
La teoría sobre la formación de los arrecifes de coral por el crecimiento de éste en los bordes y en la cima de islas que se iban hundiendo lentamente, fue el primero en ver la luz (1842) de entre los logros científicos obtenidos por Darwin durante el viaje. Junto a éste y al establecimiento de la estructura geológica de algunas islas como Santa Elena, está el descubrimiento de la existencia de una cierta semejanza entre la fauna y la flora de las islas Galápagos con las de América del Sur, así como de diferencias entre los ejemplares de un mismo animal o planta recogidos en las distintas islas, lo que le hizo sospechar que la teoría de la estabilidad de las especies podría ser puesta en entredicho. Fue la elaboración teórica de esas observaciones la que, años después, resultó en su enunciado de las tesis evolutivas.
 
 Darwin regresó a Inglaterra el 2 de octubre de 1836; el cambio experimentado en esos años debió de ser tan notable que su padre, «el más agudo observador que se haya visto de natural escéptico y que estaba lejos de creer en la frenología», al volverlo a ver dictaminó que la forma de su cabeza había cambiado por completo. También su salud se había alterado; hacia el final del viaje se mareaba con más facilidad que en sus comienzos, y en el otoño de 1834 había estado enfermo durante un mes. Se ha especulado con la posibilidad de que en marzo de 1835 contrajera una infección latente de la llamada enfermedad de Chagas como consecuencia de la picadura de un insecto.
 
De todos modos desde su llegada hasta comienzos de 1839 Darwin vivió los meses más activos de su vida, pese a las pérdidas de tiempo que le supuso el sentirse ocasionalmente indispuesto. Trabajó en la redacción de su diario del viaje (publicado en 1839) y en la elaboración de dos textos que presentaran sus observaciones geológicas y zoológicas. Instalado en Londres desde marzo de 1837 empezó a escribir su primer cuaderno de notas sobre sus nuevos puntos de vista acerca de la «transmutación de las especies», que se le fueron imponiendo al reflexionar acerca de sus propias observaciones sobre la clasificación, las afinidades y los instintos de los animales, y también como consecuencia de un estudio exhaustivo de cuantas informaciones pudo recoger relativas a las transformaciones experimentadas por especies de plantas y animales domésticos debido a la intervención de criadores y horticultores.
 
Sus investigaciones, realizadas sobre la base de «auténticos principios baconianos», pronto le convencieron de que la selección era la clave del éxito humano en la obtención de mejoras útiles en las razas de plantas y animales. La posibilidad de que esa misma selección actuara sobre los organismos que vivían en un estado natural se le hizo patente cuando en octubre de 1838 leyó «como pasatiempo» el ensayo de Malthus sobre la población, dispuesto como se hallaba, por sus prolongadas observaciones sobre los hábitos de animales y plantas, a percibir la presencia universal de la lucha por la existencia, se le ocurrió al instante que, en esas circunstancias, las variaciones favorables tenderían a conservarse, mientras que las desfavorables desaparecerían, con el resultado de la formación de nuevas especies. Darwin estimó que, «al fin, había conseguido una teoría con la que trabajar»; sin embargo, preocupado por evitar los prejuicios, decidió abstenerse por un tiempo de «escribir siquiera el más sucinto esbozo de la misma». En junio de 1842 se permitió el placer privado de un resumen muy breve -35 páginas escritas a lápiz-, que amplió hasta 230 páginas en el verano del año 1844.
 
Por entonces, Darwin había contraído matrimonio el 29 de enero de 1839 con su prima Emma Wedgwood. Residieron en Londres hasta septiembre de 1842, cuando la familia se instaló en Down, en el condado de Kent, buscando un género de vida que se adecuase mejor a los frecuentes períodos de enfermedad que, a partir del regreso de su viaje, afligieron constantemente a Darwin.
 

Darwin completó la redacción de sus trabajos sobre temas geológicos y se ocupó también de una nueva edición de su diario de viaje, que en un principio había aparecido formando parte de la obra publicada por Fitzroy sobre sus expediciones; en las notas autobiográficas que redactó en 1876  Darwin reconoció que «el éxito de este mi primer retoño literario siempre enardece mi vanidad más que el de cualquier otro de mis libros». De 1846 a 1854 Darwin estuvo ocupado en la redacción de sus monografías sobre los cirrípodos, por los que se había interesado durante su estancia en las costas de Chile al hallar ejemplares de un tipo que planteaba problemas de clasificación. Esos años de trabajo sirvieron para convertirlo en un verdadero naturalista según las exigencias de su época, añadiendo al aprendizaje práctico adquirido durante el viaje la formación teórica necesaria para abordar el problema de las relaciones entre la historia natural y la taxonomía. Además, sus estudios sobre los percebes le reportaron una sólida reputación entre los especialistas, siendo premiados en noviembre de 1853 por la Royal Society, de la que Darwin era miembro desde 1839.
 
A comienzos de 1856 Lyell aconsejó a Darwin que trabajara en el completo desarrollo de sus ideas acerca de la evolución de las especies. Darwin emprendió entonces la redacción de una obra que, aun estando concebida a una escala tres o cuatro veces superior de la que luego había de ser la del texto efectivamente publicado, representaba, en su opinión, un mero resumen del material recogido al respecto. Pero, cuando se hallaba hacia la mitad del trabajo, sus planes se fueron al traste por un suceso que precipitó los acontecimientos: en el verano de 1858 recibió un manuscrito que contenía una breve pero explícita exposición de una teoría de la evolución por selección natural, que coincidía exactamente con sus propios puntos de vista.
 
 
 
 
El texto, remitido desde la isla de Ternate, en las Molucas, era obra de Alfred Russell Wallace, un naturalista que desde 1854 se hallaba en el archipiélago malayo y que ya en 1856 había enviado a Darwin un artículo sobre la aparición de especies nuevas con el que éste se sintió ampliamente identificado. En su nuevo trabajo, Wallace hablaba como Darwin, de «lucha por la existencia».
 
Darwin puso a Lyell en antecedentes del asunto y le comunicó sus vacilaciones acerca de cómo proceder respecto de la publicación de sus propias teorías, llegando a manifestar su intención de destruir sus propios escritos antes que aparecer como un usurpador de los derechos de Wallace a la prioridad.
 
Finalmente Darwin resumió su manuscrito, que fue presentado por Lyell y Hooker ante la Linnean Society el 1 de julio de 1858, junto con el trabajo de Wallace y con un extracto de una carta remitida por Darwin el 5 de septiembre de 1857 al botánico estadounidense Asa Gray.
 
Tras el episodio, Darwin se vio obligado a dejar de lado sus vacilaciones por lo que a la publicidad de sus ideas se refería y abordó la tarea de reducir la escala de la obra que tenía entre manos para enviarla cuanto antes a la imprenta; en «trece meses y diez días de duro trabajo» quedó por fin redactado el libro On the Origin of Species by means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life, del que los primeros 1.250 ejemplares se vendieron el mismo día de su aparición, el 24 de noviembre de 1859. Las implicaciones teológicas de la obra, que atribuía a la selección natural facultades hasta entonces reservadas a la divinidad, fueron causa de que inmediatamente empezara a formarse una enconada oposición, capitaneada por el paleontólogo Richard Owen, quien veinte años antes había acogido con entusiasmo las colecciones de fósiles traídas por Darwin de su viaje.
 
En una memorable sesión de la British Association for the Advancement of Science que tuvo lugar en Oxford el 30 de junio de 1860, el obispo Samuel Wilberforce en calidad de portavoz del partido de Owen ridiculizó con brillante elocuencia las tesis evolucionistas, provocando una contundente réplica por parte de Thomas Henry Huxley, zoólogo, que fue el principal defensor ante la oposición religiosa de las tesis de Darwin, ganándose el sobrenombre de su bulldog. A la pregunta de Wilberforce sobre si a Huxley le hubiera sido indiferente saber que su abuelo había sido un mono, la respuesta inmediata fue, según el testimonio de Lyell: «Estaría en la misma situación que su señoría».
 
Darwin se mantuvo apartado de la intervención directa en la controversia pública hasta 1871, cuando se publicó su obra The Descent of Man and Selection in Relation to Sex, donde expuso sus argumentos en favor de la tesis de que el hombre había aparecido sobre la Tierra por medios exclusivamente naturales. Tres años antes había aparecido su estudio sobre la variación en animales y plantas por los efectos de la selección artificial, en el que trató de formular una teoría sobre el origen de la vida en general («pangénesis»), que resultó ser la más pobre de sus aportaciones a la biología.
 
En 1872, con The Expression of the Emotions in Man and Animals, obra seminal de lo que luego sería el estudio moderno del comportamiento, Darwin puso fin a sus preocupaciones por los problemas teóricos y dedicó los últimos diez años de su vida a diversas investigaciones en el campo de la botánica.
 
A finales de 1881 comenzó a padecer graves problemas cardíacos y falleció a consecuencia de un ataque al corazón el 19 de abril de 1882.
 
P.D. Adjunto esta imagen que me ha parecido estupenda para acabar.
 
 
 
 
 
 

viernes, 29 de noviembre de 2013

¿En qué consiste la Psicologia?

Esta semana, y tras haber intentado resolver en tema propuesto por @viviendoapesardelacrisis, me gustaría hablar de qué es la Psicología, cuales son sus metas y cuales fueron los fundadores.
 
1. Introducción
 
La Psicología trata sobre la comprensión de la conducta de los demás, pero también, debe ser la vía para un mayor autoconocimiento. Solamente cuando seamos capaces de amarnos a nosotros mismos seremos capaces de amar a los demás. Solamente podremos atisbar la lógica en la conducta ajena, cuando sepamos algo más de la nuestra.

Los primeros orígenes de la psicología se encuentran en los escritos de los filósofos griegos antiguos sobre la naturaleza de la vida, especialmente en los de Aristóteles. Aristóteles estaba interesado en conocer todo acerca de la naturaleza de la vida en sí misma. Recogió y diseccionó plantas y animales con la intención de ver de qué forma sus órganos sustentaban la vida. Estudió la reproducción para ver cómo se creaba la vida y estudio las acciones cotidianas de las personas cuando razonaban, recordaban y aprendían.



Aristóteles empleo el término psyche para referirse a la esencia de la vida. Se tradujo del griego con el sentido de "mente", si bien este sentido esta estrechamente relacionado con la palabra aliento. Aristóteles creía que el alma escapaba al morir con la última exhalación. Efectivamente, el término psicología proviene del termino aristotélico psyche, junto con la palabra griega logos, la cual significa "estudio de". Aristóteles inició el estudio de la vida, que evolucionó más tarde en la ciencia de la psicología actual.

2. Definición de Psicología

En la actualidad se define la psicología como la ciencia de la conducta y los procesos mentales.
Esta definición contiene tres términos clave -ciencia, conducta y procesos mentales-, los cuales analizo a continuación. Se considera que la psicología es una ciencia porque los/las psicólogos/as tratan de comprender a las personas a través de una observación cuidadosa y controlada. Por conducta se entienden todas las acciones manifiestas de una persona, que otros pueden observar directamente. Cuando caminamos, hablamos, bailamos, jugamos, callamos o mostramos una expresión fácil, nos estamos comportando. Por procesos mentales se encienden los pensamientos privados, las emociones, los sentimientos, los motivos, el razonamiento que otras personas no pueden observar directamente.

2.1. Objetivos de la Psicología

  • Describir. La información que recogemos a través de la investigación científica ayuda a describir con mayor precisión y de forma más completa los fenómenos psicológicos.

  • Predecir. En algunos casos, los/las psicólogos/as pueden predecir el comportamiento futuro.

  • Comprender. Comprendemos la conducta y los procesos mentales cuando podemos explicarlos. Nuestra explicaciones son teorías, no verdades. El conocimiento que pueda ofrecerse es siempre provisional.

  • Influir. Esperamos ir mas allá de la descripción, la comprensión y la predicción, para influir en el comportamiento de forma positiva.
3. Los diversos puntos de vista en la Psicología y sus orígenes

La psicología formaba parte de la filosofía. No fue hasta los tiempos modernos cuando surgieron las ciencias de campo general de la filosofía. En los siglos XVII y XVIII, la física, la biología, la medicina y otras disciplinas comenzaron a acumular conocimientos que hicieron que cada una se apartara de alguna modo de las otras. Asimismo, cada ciencia creó formas propias de ver la naturaleza. Finalmente, la psicología también creó su propio objeto de estudio y métodos científicos.

Son muchas las personas que fundaron la psicología.


3.1. Estructuralismo: Sobre la estructura de la mente consciente

El primer tema que estudiaron los/las psicólogos/as fue a experiencia privada consciente. ¿Qué piensas y sientes en este momento? Todo lo que te das cuenta en este momento forma parte de tu experiencia consciente.

3.1.1.Wundt, Titchener y los estructuralistas

Wilhelm Wundt y Edward Titchener querían identificar los elementos básicos de la experiencia consciente.

Estudiaron los elementos de la conciencia siguiendo el método de mirar hacia las propias experiencias conscientes, denominado introspección. Se entrenaron a sí mismos en la observación de los contenidos de sus propias mentes con la mayor precisión posible y con la mínima emoción, con intención de aislar los elementos básicos de la mente.

Su punto de vista se conoce como estructuralismo, puesto que querían determinar la estructura de la mente a través de una introspección controlada.

3.1.2. Max Wertheimer y los/las Psicólogos/as de la Gestalt

Max Wertheimer, a principios del siglo XX, también estaba interesado en la naturaleza de la experiencia consciente. Sin embargo, sus ideas sobre la conducta eran muy diferentes a la de los estructuralistas. Lideró un grupo de psicólogos conocidos como psicólogos de la Gestalt. Su punto de vista sobre la psicología se basaba en el concepto de Gestalt o totalidad, esto es, la conciencia humana no podía dividirse de forma significativa en elementos básicos, como pretendían hacer los estructuralistas.
El máximo lema de los gestálticos es: "la totalidad es diferente a la suma de las partes". Como ejemplo muestro la Figura 1.


3.2. Funcionalismo: Sobre las funciones del pensamiento consciente

Mientras que muchos de los primeros psicólogos estudiaban la naturaleza de la experiencia consciente , otro grupo trataba de entender el valor de la conciencia para el ser humano como especie. ¿Qué funciones útiles tiene la conciencia?

3.2.1. William James y los funcionalistas

James estaba impresionado por el biólogo Charles Darwin (al que dedicare un post), quien sugirió en su teoría de la evolución que cualquier característica física de una especie había evolucionado porque servía para algún fin. James pensó que podría decirse lo mismo de la mente humana. Conjeturó que el pensamiento, el sentimiento, el aprendizaje, el recuerdo y otros procesos de la conciencia humana existían solamente porque nos ayudaban a vivir como especie.

James estaba particularmente interesado en temas que consideraba importantes desde el punto de vista evolutivo: la percepción consciente, la acción voluntaria (libre albedrío), los hábitos y las emociones.

3.2.2. Estudios sobre la memoria: Hermann Ebbinghaus  y Mary Whiton Calkins

Una de las funciones más útiles de nuestros procesos mentales es la memoria. En 1885, el alemán Hermann Ebbinghaus publicó un libro titulado Sobre la memoria. En él explicó con todo detalle una serie de estudios que abarcó un periodo de seis años de duración. Memorizo listas de elementos denominados silabas sin sentido (KEB o  MUZ) y midió su recuerdo tras diversos intervalos de tiempo.

Ebbinghaus halló que el olvido se produce muy rápidamente al principio, para luego sufrir una perdida más lenta. En 20 minutos había perdido casi la mitad de lo que había aprendido, y tras aproximadamente 9 horas se había producido un proceso de olvido muy amplio.

Ahora sabemos que los recuerdos relativos a información más significativa no siempre se olvidan del mismo modo que las sílabas sin sentido, dado que la experiencia emocional asociada a los acontecimientos imprime una huella para la persona,.

Mary Whiton creó un método para estudiar la memoria que difería del que había utilizado Ebbinghaus. Presentaba a los sujetos una serie de números, cada uno de los cuales emparejado con un color diferente. Más tarde, mostraba a los sujetos solamente los colores para ver cuantos números podían recordar. También fue pionera en el estudio científico de los sueños.

3.2.3. La inteligencia: Alfred Binet

Alfred Binet, en Francia, abordó el estudio de las funciones útiles de los procesos mentales conscientes de una forma diferente: invento un modo de medir la inteligencia.

En la década de 1890, el Ministerio de Educación de Paris quería proporcionar una educación diferente en base a la inteligencia de los niños. ¿Pero como podían seleccionar a los niños si no podían medir algo tan intangible como la inteligencia?

Le pidieron ayuda a Binet y a sus ayudantes, que idearon un conjunto de preguntas que podían contestar la mayoría de los niños de una edad determinada, pero no los niños de edad menor o con una inteligencia menor. Estas preguntas sirvieron para crear una escala de inteligencia "Escala de Inteligencia Stanford-Binet", todavía muy utilizada en la actualidad.



jueves, 21 de noviembre de 2013

Alexitimia: cuando las emociones no tienen palabras


Es la imposibilidad de nombrar las emociones. La padecen mucho más los hombres que las mujeres. En general, se relaciona con la influencia de un entorno nocivo y actúa como un mecanismo de auto-protección psíquica.


La vida moderna no da tregua con sus exigencias. Cada etapa vital debe responder a un plan para no sentir que postergamos nuestros deseos o nos “caemos del sistema”. Es posible que en este estrés diario, las emociones queden de lado ya que todo nuestro ser se dispone a cumplir con las metas propuestas. Pero cuando, por fin, llegamos al objetivo, otro se impone en nuestra conciencia y reiniciamos esa feroz carrera sin fin.
 
La palabra Alexitimia deriva del griego y remite a la dificultad para reconocer y nombrar los afectos. El concepto fue introducido por Peter Sifneos en 1972, como resultado de investigar a personas afectadas de enfermedades psicosomáticas que expresaban, por medio de síntomas corporales, las emociones que no podían poner en palabras.

 
 
La alexitimia es más común en hombres: por cada diez varones con este problema hay dos mujeres. La explicación de esta diferencia de género se debería a que la comunicación entre los dos hemisferios cerebrales femeninos cuenta con mayor cantidad de fibras de interconexión. El cerebro derecho “siente” los afectos y el izquierdo “los reconoce y les pone palabras”. Sin embargo, y a pesar de estos determinantes biológicos, no podemos minimizar la influencia de las normas sociales en la expresión de los afectos, más limitada para los hombres que para las mujeres.
Hay dos tipos diferentes de Alexitimia:
Primaria. Se debe a una predisposición genética o anomalías neurológicas dadas al nacer.
Secundaria. Es la más frecuente. Aunque existe una vulnerabilidad de base, los factores externos de índole traumática serían las causas principales. La influencia de un entorno nocivo movilizaría en la persona mecanismos defensivos (represión, negación) para preservar su integridad psíquica con el ocultamiento de su mundo emocional.
Características de las personas alexitímicas:
1.- Identificar emociones: les cuesta diferenciar, describir y nombrar sus emociones y las de otros. Es común que confundan o duden acerca de qué nombre ponerle a lo que sienten. Por ejemplo, no distinguen si su estado actual es de entristecido o enrabiado. Esto se torna más claro en sus relaciones de pareja o con sus hijos, dificultándoseles leer en ellos sus signos emocionales y expresiones faciales, por lo que no captan qué es lo que les sucede.
2.- Diferenciar entre emociones y sensaciones corporales: aquello que sienten dentro suyo se les confunde con la respuesta corporal que muchas veces acompaña ese sentimiento, siendo esto último más fácil de identificar por ellos. Por esto, es común que estas personas se relacionen más fácilmente con su cuerpo que con su mente y emociones. Por lo mismo, es posible que su dolencia, en un principio emocional, pase a ser física, ya que es un modo más cercano a ellos mismos. Aquí surgen dolencias como las jaquecas y dolores estomacales entre muchos otros.

3.- Problemas para fantasear e imaginar: se les dificultad el poder soñar y participar de una experiencia más lúdica. Por ello, y debido a no tener suficientemente desarrollada su capacidad emocional, a estas personas les es más fácil vincularse con otros y con el mundo en términos concretos, ya que es un terreno seguro y conocido. A la inversa, el soñar, imaginar, jugar y fantasear resultan tareas poco gratas y disfrutables, lo que los puede hacer sentir aislados y con serios problemas para proponerse objetivos a futuro. Esto será especialmente evidente en tareas que necesiten de estas cualidades, apartándose de ellas. Comúnmente también, elegirán ocupaciones que no requieran tanta demanda en esta área.
4.- Reflexionar acerca de sus experiencias: por lo mismo, son en general personas impulsivas y con tendencia a externalizar sus conflictos y llevarlos a un campo más concreto y de rápido término, y por lo mismo, difícilmente llegan a elaborarlo adecuadamente. Esto se visualiza en aquellos que evitan continuamente detenerse a analizar sus problemas, y actúan más bien de manera rápida y sin pensar.
5.- Dificultad para relacionarse afectivamente con otros: ya que les es sumamente difícil leer las emociones ajenas, les es también difícil empatizar con otros, lo que los lleva a tener conflictos interpersonales a menudo y sin mucha resolución. En este sentido, es común que mantengan pocas relaciones afectivas, y que las existentes puedan estar caracterizadas por dependencia emocional y problemas de comunicación.
 
 
 

 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Comenzamos!!

Hola a todos!
Me llamo Sara y vivo en la Bahía de Pasajes, Guipúzcoa.



Actualmente tengo 22 años y me estoy sacando la carrera de Psicología en la Universidad del País Vasco.

He creado este blog para hablar sobre aspectos interesantes que tratamos en Psicología  y para desmitificar esa idea de Psicólogo y diván que tiene todo el mundo.

Espero que os gusten mis publicaciones y si estáis interesados en algún tema en concreto me lo hagáis saber.

Saludos!